Jamón ibérico, el manjar más preciado de la península ibérica

 

Extraído de la paletilla y las patas del cerdo ibérico, el jamón ibérico se ha convertido sin lugar a dudas en el manjar más preciado de toda la península ibérica. El jamón ibérico es todo un icono no sólo gastronómico sino también cultural de toda España, y es que hoy por hoy es un auténtico referente en la cocina de este país.

El jamón ibérico procede, como ya hemos comentado, exclusivamente del cerdo ibérico. Esta raza es criada en diferentes partes de la península ibérica, un proceso muy largo desde su engorde hasta que finalmente llega al hogar o a la mesa de un comensal que en próximos artículos vamos a informaros de cómo se lleva a cabo.

Este proceso largo y riguroso que se lleva a cabo para extraer el jamón ibérico hace que se logre un sabor, una textura y un aroma inigualable para el deleite de todos aquellos que lo prueban por primera vez. Como os decimos, todos estos pasos hacen que luego se consiga un jamón ibérico de lo más delicioso, rico en grasas aromáticas e insaturadas que no sólo hacen que la pata y paletilla del jamón ibérico acaben siendo preciadas, sino que prácticamente todo el cerdo ibérico se aproveche para la cocina.

 

 

 

Pero además del exquisito sabor, del buen color, de esa textura suave y del aroma que desprende, el jamón ibérico es un alimento que ayuda a combatir el colesterol, dado que aporta ácido oleico y linoleico disminuyendo en gran medida los niveles de colesterol.

Todos estos motivos no hacen más que refrendar que el jamón ibérico es un alimento indispensable en la cocina de cualquier hogar de la península pero también se ha convertido en un alimento básico de la cocina mediterránea y parte de la internacional.

 

Fuente: www.spanishexquisite.com