EL JAMÓN IBÉRICO Y SUS PROPIEDADES

 

Es inevitable considerar que la nutrición del puerco es de una relevancia fundamental  en las propiedades de la grasa, porque el cerdo reserva  la grasa que almacena en sus músculos, y por tanto esta grasa viene muy determinada por los alimentos que el cerdo  ha ido  comiendo, es la causa principal por la cual cuando el cerdo  se ha nutrido con bellotas, esto produce que tenga una grasa en la que preponderan los ácidos grasos monoinsaturados, su nombre más común es ácido oleico. Este ácido es el mismo que también tiene la aceituna y el del aceite de oliva.

Las características nutritivas de los alimentos del cerdo ibérico, como el jamón ibérico,  aportan un valor añadido esencial en cuanto  a sus grasas, ya que han sido nombradas por varios científicos para prestar atención a los diversos beneficios que se producen en los niveles de colesterol, tensión arterial y coagulación de la sangre.

Aparte de que el puerco sea ibérico y su alimentación hay sido o no con bellotas, las grasas del jamón ibérico producen un ejercicio positivo en la creación de los revestimientos de las células, en la creación de fosfolípidos y prostaglandinas, en el transporte de las vitaminas liposolubles y en el aporte de ácidos grasos esenciales. Cabe también comentar que la carne de cerdo y el jamón ibérico, está habitualmente exenta de ácidos grasos trans que son los causantes de que aumente el colesterol denominado LDL o malo.

Otra característica de la grasa del jamón ibérico es que es muy abundante en antioxidantes, el objetivo de los cuales es ralentizar   el enranciamiento de las grasas del jamón ibérico que tiene como objetivo preservarnos de las oxidaciones.

 

Fuente: www.spanishexquisite.com